redes
Recomendar


 
focos incandescentes  
 

Focos incandescentes

Un foco incandescente es un aparato que genera luminosidad a través del calor de una fibra metálica, hasta ponerlo al naranja rojizo gracias al paso de electricidad. Hoy en día, gracias a la tecnología que podemos observar a nuestro alrededor, los focos incandescentes son considerados ineficientes porque el ochenta por ciento de la energía que consumen, es transformada en calor y solo el veinte por ciento de lo que resta es luminosidad. Por esto y por las nuevas lámparas como las de bajo consumo y las led, estos focos tienden a desaparecer, aunque debemos decir que estas bombillas fueron las más populares durante mucho tiempo.

 
 

Descubrimiento de estos focos

Como todo sabemos, quien inventó el foco incandescente es Edison en 1880 y logró que estuviera prendido durante casi cuarenta horas. De todas maneras, dicho invento había sido comenzado por primera vez gracias a Davy y mejorado por De la Rue. También, otros proyectistas habían creado modelos que funcionaban muy bien. Pero quien tuvo éxito, como nombrábamos anteriormente fue entonces Thomas Edison. Goebel registra el primer foco incandescente en 1856 aunque luego en agosto de 1875 se le otorga la patente de la iluminación incandescente al ruso Lodygin quien utilizó hilos metálicos, un hecho totalmente innovador y admirable. Obviamente la venta de la bombita de luz a través de la empresa de Thomas, tuvo muchos problemas y peleas con sus competidores que también luchaban por lucrar con ello.

Las bombitas de luz son una de las genialidades más usadas por los hombres desde que se crearon hasta hoy en día. Según una revista muy conocida en el ámbito científico, el foco incandescente es uno de los inventos más preciados. En el año 2008 una norma que surgió en Europa, estableció que se dejen de fabricar y vender luces incandescentes ya que gastaban muchísima energía, y todo el aparato eléctrico del continente no podía abastecer tantas familias. Entonces así fue como en agosto de 2008 se hizo vigente la prohibición de estas luces que tuvieran una fuerza mayor a ciento diez kw. De manera que en octubre de 2008 comenzaron a fabricarse bombillas de menos de setenta kw. Hoy en día, todo lo que tenga que ver con lamparitas incandescentes, han sido reemplazadas por alternativas mucho más eficaces, como las luces LED o las fluorescentes.

 
 

¿Qué propiedades poseen?

Las propiedades de las bombitas incandescentes son las siguientes: es la de menor rendimiento eléctrico de las luces que existen. Aunque son las que menor vida útil tienen (aproximadamente unas mil cien horas). Son las más vendidas gracias al precio más bajo de todo el mercado y el color frío de la luz (no generan calor como otros tipos de bombitas que hasta podrían llegar a estallarse por calidez acumulada). No otorgan una buena emisión de colores. La eficacia es relativamente baja, porque transforman en luz visible más o menos un dieciséis por ciento de la electricidad consumida. El veintiséis por ciento es energía calórica y el cincuenta y ocho que resta es radiación que no se puede percibir visiblemente, la luz ultravioleta e infrarroja las cuales terminan transformándose en calor. Las lamparitas cuentan con una fibra de metal muy fina, encerrada en una bomba de vidrio, la cual previamente se fabricaba al vacío. Esto se hacía para evitar que las fibras se tornaran frágiles debido a las temperaturas altas que pueden llegar a generarse. Actualmente la bomba se rellena con ciertos gases que evitan que los hilos produzcan una combustión. Las bombillas cambian de grosor según la potencia que tengan, ya que la temperatura de los hilos de metal puede llegar a ser altísima.

Entonces, al ser mayor la fuerza de la potencia y el calor, se necesita que se aumente la superficie de la lámpara. Los cascos, con los que cuentan las bombillas, sirven para colocar la lámpara en una rosca. En la mayoría de los países, esas roscas (cualquiera sea su potencia) se nombran con un código determinado que empieza con la letra E (por Edison, su creador). El número que le sigue a la letra E son los milímetros de la circunferencia que posee la bayoneta. Las bombitas incandescentes poseen un alambre muy finito que se activa una vez que se conecta a cualquier toma corriente. Lo que se hace es introducirle un gas para que los alambres quemen a una temperatura superior alcanzando calidez y luminosidad. A mayor eficacia del foco de luz, más alta será la luz comparada al calor que se genere. Los bombillos tienen distintos tipos de luz: por ejemplo, los del tipo estándar son los que menos luz poseen, mientras que las luces LED de mucha intensidad son las que más iluminan y sus colores suelen ser de una tonalidad brillante. En Argentina, por ejemplo, se inició un programa llamado “la sustentabilidad de la luz” con el fin de reemplazar cuarenta y dos millones de setecientas mil luces incandescentes, por lamparitas que ahorren mucha más energía. Lo que se busca es menos consumo de electricidad y bajar el nivel de contaminación. Se ha afirmado que con este plan, se permitirá beneficiar a muchas familias.